Mucosas, en definitiva. Tejido conjuntivo, tejido adiposo, unas cuantas venas, algún que otra pared ósea, tendones y cosas que pinchan. En “Érase una vez la vida” no era tan chungo, todo estaba lleno de caras sonrientes… Pero en la aventura de Miguelito, nadie sonríe. Al menos, de entrada. Quizá si no lo logras y muerdes el polvo escuches una risa sardónica. Si tienes imaginación. Bookmark on Delicious Digg this post Recommend on Facebook Buzz it up Share on Linkedin Share [...]






